Desearía ser esa taza de café, humeante y deliciosa, que reposa entre tus palmas. Que tus labios saboreen los bordes de mi cuerpo, que tu lengua deguste el dulzor reconfortante de mi alma. Desearía ser ese libro que llevas a todas partes, que tus ojos se paseen por mis líneas una y otra vez, que tu mirada me atrape, me descifre, me haga, me deshaga, y me desee. Que desees leer más, saber que sigue, sorprenderte, llorar, reír con el desenlace. Desearía ser la falda que te viste, que se desliza por tus piernas y acaba en tus rodillas, cubriendo las puertas de un oasis en medio del desierto. Desearía ser los zapatos que tanto gustas llevar. Recorrer contigo el camino, saltar la piedra, esquivar el abismo, tomar el atajo a la alegría.
Desearía ser el campaneo de tu risa, la lágrima confusa que recorre tu mejilla, el parpadeo incesante de tus pestañas, la curva perfecta de tu cintura.
Desearía, princesa, solo ser parte de tu vida. Sostener tu mano en el momento necesario, susurrarle palabras al viento para que así, lleguen a tu oído. Gritar que te amo a quién se me atraviese, pensar que con mirarte el resto del mundo queda en el olvido.
Por favor, princesa, déjame ser parte de tu vida. Juro que te regalo el mundo. Juro que te regalo todo mi ser. Juro que haré que una estrella lleve tu nombre. Juro que intentaré bajar para ti la luna. Juro que aunque sea poco, voy a darte todo lo que tengo. Juro que aunque muera en el intento, voy a amarte con todo lo que soy.
Dime, ¿puedo ser parte de tu vida?
Voy a colorear las mañanas grises, gritaré al sol para que decida aparecer. Si llueve, en la lluvia bailaré. Si relampaguea, bajo el relámpago brillaré. Si es un día hermoso, junto a ti lo compartiré. Y si no quieres verme…por ti esperaré.
Quiero ser quien aparezca en tus sueños, en quién pienses todo el día, el motivo de una risa que a según, no tiene motivo. Alguien en quién confiar, un hombro para llorar, quién luego seque las lágrimas, quién luego solo te haga sonreír. Quiero bailar contigo en el mar, besar tus labios a cada oportunidad, perderme en tus ojos y viajar ligero en cada suspiro que escape furtivo de tu boca. Que la melodía de tus latidos se acelere en mi presencia, que tu piel se erice con mi roce, y ser con quién recorras los senderos de la vida.
Entonces, dime… ¿Puedo, por favor, ser parte de tu vida?
Juro que haré todo lo posible por no fallarte nunca.
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